Estos autorretratos nacen desde mi propia mirada y desde la necesidad de explorar quién soy a través de la fotografía. Frente a la cámara estoy yo, pero también estoy detrás de ella, observando, ajustando la luz y dejando que el momento fluya sin artificios. Cada imagen es un ejercicio personal donde el tiempo se detiene y la fotografía se convierte en un espacio de reflexión.
En este trabajo no busco representar a nadie más que a mí mismo. La cámara se transforma en una herramienta de expresión y registro, donde el encuadre, la luz y el silencio juegan un rol fundamental. El resultado es una serie de autorretratos honestos, creados para capturar instantes reales desde una mirada personal y consciente.











