La sesión fotográfica de Orlando y Claribeth se realizó en diciembre de 2021, en la tranquilidad de Ñiquén, al sur de Chile, aprovechando la suavidad de la hora dorada. La luz cálida del atardecer envolvió el paisaje y las espigas que se mecían con el viento, creando una atmósfera natural que acompañó cada gesto y cada mirada.

Fotografiar a una pareja en este entorno es observar la complicidad en su forma más simple. En esta sesión, la conexión entre Orlando y Claribeth fluyó de manera espontánea, dejando que el paisaje y la luz fueran parte de su historia. El resultado es una colección de imágenes llenas de calidez y emoción, donde el amor se expresa con naturalidad y se transforma en recuerdos que perduran más allá del tiempo.