Esta sesión fotográfica junto a Orlando Campusano se realizó al aire libre, en un entorno donde la luz y el paisaje se convierten en parte del relato. El Valle de Elqui ofreció el escenario perfecto para capturar momentos genuinos, dejando que el ambiente, el silencio y la amplitud del lugar acompañaran cada encuadre. La sesión fluyó de manera natural, permitiendo que la autenticidad guiara cada imagen.
En esta sesión, la luz del valle realzó gestos, miradas y expresiones sinceras, creando fotografías que transmiten calma, presencia y carácter. El resultado es una colección de imágenes simples y honestas, donde la persona y el entorno se encuentran en equilibrio, dando forma a recuerdos que permanecen más allá del instante capturado.






