El matrimonio de Kharem y Eduardo fue mucho más que una ceremonia; fue un viaje hecho por amor. Desde Viña del Mar llegaron al Valle de Elqui para sellar su historia en un entorno lleno de luz, naturaleza y calma, acompañados por su familia y amigos, quienes recorrieron kilómetros para estar presentes en uno de los momentos más importantes de sus vidas.

Cada fotografía refleja la emoción de los abrazos, las miradas cómplices y la alegría compartida. El paisaje se convirtió en un testigo silencioso, mientras el amor de quienes los rodeaban llenaba cada instante de significado. Esta sesión busca conservar no solo imágenes, sino recuerdos vivos de un día irrepetible, donde la unión, la cercanía y la celebración se transformaron en memorias destinadas a perdurar en el tiempo.